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Primer reporte de casos Dirofilariosis Canina en Panamá Una zoonosis potencial

DIROFILARIOSIS CANINA EN PANAMÁ

PRIMER REPORTE DE CASOS

DIAGNÓSTICO POR INMUNOCROMATOGRAFÍA Y NECROPSIA

Samuel Candanedo Chacón1*., Patricia G.C. de Candanedo2.

 

  1. MSc. PhD. Médico Veterinario, Investigador. PhD en Ciencias Veterinarias-Parasitología Veterinaria. Hospital Veterinario Healthy Pet SC*1.
  2. MSc. Médico Veterinario, Investigador. MSc en Ciencias Veterinarias-Parasitología Veterinaria. Hospital Veterinario Healthy Pet SC*1.

*1HVHP. Doleguita Ave 6 Oeste, David, Chiriquí. Rep. Panamá.

Resumen. Los seres vivos han sufrido con los cambios climáticos que han acometido al planeta en las últimas décadas, lo que ha favorecido el desarrollo de muchos vectores con incremento en sus correspondientes enfermedades vectoriales. D. immitis es un parásito distribuido mundialmente, presente en la mayoría de los países de América, pero sin registro en el istmo panameño. Realizamos el reporte de tres casos, uno proveniente de Boca Chica distrito de San Lorenzo y dos provenientes de Puerto Armuelles distrito de Barú, los tres en la provincia de Chiriquí. Estos caninos llegaron con seria sintomatología cardiopulmonar y trombocitopenia. Una prueba rápida denominada Snap Quattro fue realizada mostrando fuerte reacción positiva para D. immitis en los tres pacientes. El paciente de Boca Chica y el segundo paciente de Puerto Armuelles fueron sacrificados por solicitud de los propietarios, y el primer paciente de Puerto Armuelles falleció pocas horas después de su llegada. Los corazones fueron conservados en formol y enviados para estudios anatomohistopatológicos. Fueron encontrados 30 nemátodos adultos enteros, 14 hembras y 16 machos provenientes de Boca Chica; 43 adultos, 18 hembras, 25 machos así como 11 inmaduros, y 59 adultos, 22 hembras, 37 machos y 16 inmaduros provenientes de los caninos de Puerto Armuelles 1 y 2, respectivamente. Los nemátodos estaban localizados en la arteria pulmonar, ventrículo y atrio derechos.  En el paciente proveniente de Boca Chica fue encontrado un nemátodo adulto localizado en el pericardio. Los resultados anatomohistopatológicos evidenciaron miocarditis crónica, pericarditis crónica y aumento del ventrículo derecho, para el paciente proveniente de Boca Chica, sin embargo, se observó normalidad de endotelio y luz de la arteria y vena pulmonar. Los estudios anatomohistopatológicos de los pacientes de Puerto Armuelles están en proceso de evaluación. Podemos concluir, a partir de los casos observados, que son necesarios estudios epidemiológicos para D. immitis en la República de Panamá para trazar la real prevalencia, distribución, biología y patogénesis del nemátodo y su simbionte en este país.

Abstract. Background: Living beings have suffered with the climate changes that are affecting the planet in the latest decades. This has allowed the development of many vectors with the correspondent increase in their vector-borne diseases (VBD). D.immitis is a worldwide distribution parasite found in most American countries, but heretofore it was not recorded on the Panamanian isthmus. Methods: We report three cases, one from Boca Chica, San Lorenzo district, and two from Puerto Armuelles, Barú district, all in Chiriqui province. These dogs arrived with serious cardiopulmonary symptoms and thrombocytopenia. A quick snap Quattro test was performed showing a strong positive result for D. immitis for all three. The Boca Chica and second Puerto Armuelles dogs were euthanized at the owners request and the first Puerto Armuelles patient died a few hours later. Hearts were fixed in formaldehyde and sent for an anatomic histopathology study. Results: Thirty whole adult nematodes were found, 14 females and 16 males coming from Boca Chica; 43 adults, 18 females, 25 males as well as 11 immatures; and 59 adults, 22 femeales, 37 males as 16 immatures coming from the first and second Puerto Armuelles dogs, respectively. Located on the pulmonary artery and right ventricle and atrium. From the Boca Chica canine an adult nematode was collected from the pericardium. The anatomy histopathology results show chronic myocarditis, chronic pericarditis, and enlargement of the right ventricle for Boca Chica’s patient, in addition, the pulmonary artery-vein endothelium, and inner space seems to be normal. The Puerto Armuelles anatomy histopathology studies are in progress. Conclusions: We can conclude, starting with the observed cases, that D. immitis epidemiological research is necessary in Panama to ascertain the real prevalence, distribution, biology and pathogenesis of the nematode and its symbionte in this country.

Keywords. Dirofilaria immitis, gusano del corazón, caninos, Panama, enfermedad vectorial, mosquitos, patogénesis, primer reporte de caso.

Introducción

           

Los seres vivos son desafiados diariamente por los cambios climáticos que han acometido al planeta en las últimas décadas. Algunas enfermedades vectoriales han surgido o resurgido debido al favorecimiento del clima al desarrollo de sus vectores [1]. Año tras año se registran temperaturas cada vez más elevadas, lo que provoca ciclos biológicos cortos, aumento del número de generaciones por año y el incremento en el período de tiempo en el que los vectores se encuentran presentes durante los diferentes meses del año. La República de Panamá ha sufrido por cientos de años el efecto de las enfermedades transmitidas por vectores. Desde antes de la construcción del Canal por los Estados Unidos de América, los Franceses sufrieron una derrota al tratar de construir la Vía interoceánica, debido a las enfermedades vectoriales, principalmente las transmitidas por mosquitos en el istmo panameño.

               La Dirofilariosis Canina o enfermedad conocida como Gusano del Corazón, zoonosis vectorial cuyo agente etiológico en las Américas es Dirofilaria immitis (Spirurida: Onchocercidae), nemátodo que afecta diversos tejidos de los caninos domésticos y silvestres, gatos, osos negros, hurones, leones, nutrias, ocelotes, focas y accidentalmente seres humanos [2-5]. Esta enfermedad es de distribución mundial, con mayor prevalencia en zonas tropicales y subtropicales [6], siendo subestimada en países de América Latina, estando presente en la mayoría de ellos, con pocas excepciones como Belice, Chile, Guatemala, Uruguay, Guyana Francesa y Panamá [7]. Esta enfermedad ya fue confirmada en nuestros países vecinos Colombia [8] y Costa Rica [9-10] y ya fue descrita tanto en áreas litoráneas y continentales, ocurriendo también en áreas de altitud y clima frío [8]. El nemátodo es transmitido por mosquitos de los géneros Aedes, Culex, Anopheles, Culiseta y Taeniorhynchus [6,11]. Las microfilarias o larvas L1 circulantes son adquiridas por el mosquito vía repasto sanguíneo en un huésped definitivo infectado. Se desarrollan entre 10 y 15 días, hasta alcanzar el tercer estadio larvar-L3 migrando al aparato bucal del insecto [6] y pasan a infectar a un nuevo huésped definitivo en el próximo repasto sanguíneo. Las L3 son transmitidas al huésped definitivo, en este caso el canino, o al huésped accidental, el humano. El Período pre -patente varía de seis a ocho meses. Las L3 ahora en el torrente sanguíneo del canino, se desarrollan hasta L5 que migran primariamente a la arteria pulmonar, secundariamente al ventrículo derecho y vasos pulmonares, donde alcanzan la madurez sexual y se desarrollan hasta adultos entre tres y cuatro meses después de haber alcanzado la circulación [12]. Este parásito causa lesiones en el endotelio vascular, congestión de la arteria pulmonar y obstrucción de los grandes vasos del corazón del perro, por filarias adultas vivas o muertas, dificultando el flujo sanguíneo, llevando finalmente a insuficiencia del ventrículo derecho y congestión hepática con hepatomegalia, disnea, tos y cansancio [13]. Las hembras son vivíparas y liberan larvas L1 en la circulación del perro. En el ser humano el parásito no se desarrolla hasta la etapa adulta. La mayoría de las L3 infectantes mueren en el local de la picada pero algunas logran migrar por el tejido, siendo el estadio-L4 el que forma nódulos granulomatosos subcutáneos entre 60 y 120 días pos inoculación [6]. Sin embargo, algunas L3 pueden alcanzar los capilares sanguíneos, el ventrículo derecho y las ramas de la arteria pulmonar provocando un infarto en el parénquima pulmonar y la formación de nódulos granulomatosos con formato de moneda que es muchas veces confundido con neoplasias en los diagnósticos por imagen [6,14-15]. Puede ocurrir una enfermedad benigna, muchas veces asintomática, que provoca desde tos, dolor de garganta y tórax, fiebre, cansancio, dificultad respiratoria, escalofríos, mialgias, hemoptisis, hasta diversos nódulos pulmonares bilaterales con derrame pleural [6,16-18].  Conceptos erróneos han dificultado el reconocimiento de la forma clínica de la Dirofilariosis pulmonar y el potencial de D. immitis de alojarse en otras áreas del cuerpo humano además de los pulmones. La exposición humana a las larvas infectantes de D. immitis es más común de lo que se ha registrado en los diversos países de América Latina [19].

Nuevas enfermedades surgen y otras resurgen con el tiempo, muchas transmitidas por vectores, otras por contacto directo con animales infectados. Agravadas por la intervención humana se tornan, a cada día, un riesgo potencial para la salud [20]. Si consideramos también, además del calentamiento global, el aumento de la población mundial y la cada vez más frecuente migración de familias con sus mascotas, podemos esperar una mayor probabilidad de aparecimiento de casos de enfermedades vectoriales en el mundo. Hemos aprendido, a duras penas, que es de vital relevancia el estudio de los patógenos que afectan la salud de los seres vivos. Vivimos momentos en el que las infecciones respiratorias figuran como protagonistas estelares de cicatrices profundas en la historia de la humanidad, por lo tanto, es crucial determinar el real impacto de los parásitos cardiopulmonares en la calidad de vida de personas y animales, y ampliar el conocimiento detallado y actual de todos los elementos que afectan el delicado equilibrio que lleva a un estado de salud ideal. El presente trabajo tiene como objetivo reportar tres casos de Dirofilariosis Canina, uno en el Corregimiento de Boca Chica, Distrito de San Lorenzo y dos en el Corregimiento de Puerto Armuelles, Distrito de Barú, todos en la Provincia de Chiriquí, República de Panamá.

Descripción de Casos y Métodos.

 

El primer caso fue observado en diciembre de 2019, era un macho, mestizo de Blood Hound pesando 28.5 kilos, que había sido rescatado con cuatro meses de edad de las calles de Boca Chica, corregimiento de la costa Pacífica del país, Distrito de San Lorenzo, provincia de Chiriquí, Republica de Panamá (8°13’59.9’’N 82°13’59.9’’O) donde continuó viviendo hasta los 5.5 años de edad. El animal fue traído a nuestro Hospital y el propietario describió que presentaba anorexia total, falta de ingesta de líquidos y convulsiones en los últimos tres días. El segundo caso fue observado en noviembre de 2020. Un macho adulto, Pastor Alemán de 31.0 kg, comprado con 3 meses de edad e introducido en el corregimiento de Puerto Armuelles, distrito de Barú litoral Pacífico de la provincia de Chiriquí, Panamá (8°16’39.9’’N 82°51’43.4’’O), donde vivió hasta los 3.5 años. El animal llegó al hospital con histórico que de no comer de hacia siete días, agitación y agresividad. El tercer caso fue observado en diciembre del 2020 proveniente también de Puerto Armuelles. Se trataba de una hembra rescatada de dos años de edad, pesando 23 kg que llegó a nosotros con histórico de anorexia, vómito, letargia y serios problemas de piel. En los tres casos un catéter intravenoso fue introducido en la vena cefálica derecha para la obtención de muestras de sangre e iniciar la administración de fluidos, así como para la realización  de hemogramas y pruebas rápidas por inmunocromatografía, Kit de Diagnóstico Uranotest Quattro® de Urano Vet para la detección de anticuerpos de Erlichia canis, Anaplasma platys y Leishmania infantun, y antígenos de Dirofilaria immitis.

Resultados

 

Durante la exploración física del paciente de Boca Chica se observó baja temperatura (37.8°C), mucosas pálidas y congestas, tiempo de llenado capilar aumentado, ganglios linfáticos pre-escapulares aumentados bilateralmente, pérdida de peso, baja condición corporal, aumento de la frecuencia respiratoria y respiración abdominal, aumento del impacto cardíaco y arritmia severa. Al examen físico del primer paciente de Puerto Armuelles se observaron ganglios linfáticos prescapulares aumentados, fiebre de 39.5°C, mucosas congestas, tiempo de perfusión capilar aumentado, en la ausculta mostró arritmia, aumento del impacto cardiaco del lado derecho del tórax, disnea severa con respiración abdominal. El segundo paciente de Puerto Armuelles mostró aumento de los ganglios linfáticos prescapulares e inguinales, edema de córnea, arritmia cardiaca severa y bradicardia, aumento del tiempo de perfusión capilar, temperatura normal y dermatitis severa.

El kit de diagnóstico Uranotest Quattro® mostró resultados positivos para antígenos de D. immitis en los tres casos, pero también resultados positivos para E. canis en ambos casos de Puerto Armuelles (Figura 1 a,b,c). Todos los hemogramas se detallan a seguir (Tabla 1).

 

 

 

 

 

 

Fig. 1a

 

 

 

 

 

Fig. 1b

 

 

 

 

 

 

 

Fig. 1c

Fig. 1a, 1b, 1c. Uranotest Quattro® Kit de Diagnostico de Urano Vet. Sangre entera de caninos positivos para D. immitis provenientes de Boca Chica y Puerto Armuelles 1 y 2, respectivamente. Chiriquí, Panamá. Foto HVHP.

Tabla 1. Hemogramas de sangre entero colectados de caninos positivos para D. immitis, provenientes de Boca Chica y Puerto Armuelles. Chiriquí. Panamá. Mindray BJC2800VET

 

 

 

 

 

 

El hemograma del paciente de Boca Chica mostró aumento del conteo de células blancas (WBC) con aumento absoluto de monocitos y granulocitos, y aumento relativo de eosinófilos, anemia microcítica hipocrómica y trombocitopenia. Frente a la gravedad de las convulsiones, la baja temperatura y hemoglobina, la dificultad respiratoria y el diagnóstico positivo de Dirofilaria immitis, el riesgo para la salud humana y el visible sufrimiento de la mascota, los propietarios solicitaron la eutanasia de la misma. El procedimiento fue realizado utilizando Xilazina 4.4 mg/kg, Ketamina 20mg/kg y Cloruro de potasio 100mg/kg [21].

 

Ambos caninos provenientes de Puerto Armuelles mostraron linfocitosis relativa y trombocitopenia. El segundo paciente de Puerto Armuelles mostró anemia hipocrómica y aumento relativo de los eosinófilos. El primer paciente de Puerto Armuelles mostró síntomas de deshidratación y debilidad y murió pocas horas después de su llegada. El segundo paciente de Puerto Armuelles fue sacrificado por solicitud del dueño, debido a los riesgos para la salud humana, siguiendo el mismo procedimiento que para el paciente de Boca Chica.

Los corazones fueron extraídos y fijados en formaldehido para estudios anatomohistopatológicos futuros (Figura 2).

 

 

 

 

 

Fig. 2. Corazón Canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá, conservado en formaldehido con adultos de D. immitis saliendo junto con el coágulo a través de un corte en el ventrículo derecho. Foto MDofChiriqui.

 

Observaciones Anatomo-Histopatológicas.

 

En los tres pacientes fueron observados adultos de D.immitis en la arteria pulmonar, en el atrio y ventrículo derechos (Figuras 3a,b,c y 4a,b,c); un nematodo adulto fue observado en el pericardio del canino de Boca Chica (Figura 5). La arteria pulmonar del perro proveniente del primer caso de Puerto Armuelles estaba repleta de nematodos los cuales ocluían gran porción de su luz desde la salida del ventrículo derecho hasta su llegada en le parénquima pulmonar (Figura 6). Los nematodos en los ventrículos derechos de los tres pacientes estaban inseridos en un gran coágulo que llenaba toda la luz ventricular. Los parásitos fueron removidos del corazón y del coágulo.

 

 

Fig. 3a

 

 

Fig. 3b

 

Fig. 3c

Fig. 3a, 3b, 3c. Adultos de D. immitis en el lumen de la arteria pulmonar de caninos provenientes de Boca Chica y Puerto Armuelles 1 y 2, respectivamente. Chiriquí, Panamá. Foto HVHP.

 

 

 

 

 

 

 

Fig 5. Adulto de D. immitis en el pericardio de un canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá. Foto HVHP.

 

 

 

 

 

 

 

Fig. 6. Adultos de D. immitis ocupando el lumen de la arteria pulmonar y todo su tránsito hasta el parénquima pulmonar, de un canino proveniente de Puerto Armuelles 1, Chiriquí, Panamá. Foto HVHP.

30 nematodos adultos enteros fueron encontrados, siendo 14 hembras midiendo en media 20.2 cm (15-26.5cm) y 16 machos midiendo en promedio 12.4 cm (10-14.5cm) de longitud (Figura 7) en el canino de Boca Chica. No se observaron vegetaciones o placas ateromatosas en el endocardio o grandes vasos. Las coronarias se encontraban permeables. El pericardio tenía una porción transparente con un nematodo adherido pero sin evidencia de ruptura cardíaca, como si el parasito se hubiera desarrollado allí. No se observaron alteraciones en los músculos papilares, cuerdas tendinosas o válvulas. Se realizaron secciones representativas de las cámaras cardíacas, arteria y venas pulmonares y pericardio para valoración microscópica, y se encontró, al examen histopatológico, discreto infiltrado inflamatorio en el miocardio, compuesto por linfocitos y macrófagos (Figura 8) e infiltrado de monocitos y macrófagos en la porción del pericardio donde se encontró el nemátodo (Figura 9). Sin embargo, no se observaron cambios macroscópicos como opacidad, engrosamiento o acartonamiento. No se observó endocarditis. Las alteraciones más relevantes en el corazón fueron miocarditis crónica, leve hipertrofia del ventrículo derecho y pericarditis crónica. Se realizó la evaluación de la luz y del endotelio de la arteria pulmonar, con el uso de un endoscopio, observando normalidad en ambos. Los cortes histopatológicos de la pared de la arteria y vena pulmonar mostraron normalidad, sin la presencia de alteraciones en el endotelio (Figuras 10 y 11, respectivamente).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fig. 7. Adultos de D. immitis retirados por necropsia del ventrículo y atrio derechos, arteria pulmonar y pericardio de un canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá. Foto HVHP.

 

Fig. 8. Infiltrado inflamatorio compuesto por linfocitos y macrófagos en el miocardio de un canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá. Micrografia 200x, Hematoxilina-Eosina. Foto MDofChiriqui.

 

 

 

 

 

 

Fig. 9. Infiltrado de monocitos y macrófagos en la porción del pericardio donde fue encontrado el nematodo en un canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá. Micrografía 200x, Hematoxilina-Eosina. Foto MDofChiriqui.

 

 

 

 

 

 

 

Fig. 10. Corte Histopatológico de la pared de la arteria pulmonar con aspecto normal de un canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá. Micrografía 200x, Hematoxilina-Eosina. Foto MDofChiriqui.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fig. 11. Corte histopatológico de la pared de la vena pulmonar con aspecto normal de un canino proveniente de Boca Chica, Chiriquí, Panamá. Micrografía 200x, Hematoxilina-Eosina. Foto MDofChiriqui.

 

En el primer paciente proveniente de Puerto Armuelles se observaron 43 nematodos adultos, siendo 18 hembras midiendo 22.5 cm (17-27cm) de longitud en promedio, 25 machos midiendo 13.5 cm (11-16cm) en promedio y 11 nematodos inmaduros midiendo 8.3cm (5.5-11.5cm). En el segundo paciente proveniente de Puerto Armuelles, fueron encontrados 59 nematodos adultos, siendo 22 hembras midiendo 21.2cm (15.5-25cm) de longitud en media, 37 machos que median 13.9cm (10-16.5) y 16 nematodos inmaduros midiendo 12.1cm (8-15.5cm). Los estudios anatomohistopatológicos de ambos pacientes de Puerto Armuelles están en andamiento.

 

Discusión.

 

             La enfermedad Gusano del Corazón, causada por D. immitis, ha sido estudiada por diversos autores en los diferentes países del mundo que componen la amplia distribución geográfica del parásito. En Europa estudiaron la enfermedad y concluyeron que el aumento en su distribución se debe probablemente al aumento de la movilización de perros infectados entre países, al aumento del interés hacia esta enfermedad, a los cambios climáticos, a la emergencia de nuevas especies de vectores y a cambios en el ecosistema debido a actividades humanas [22]. El estudio de áreas de alta prevalencia en Brasil registró que hay una tendencia a encontrar los porcentajes de positividad más altos para D. immitis en áreas donde la naturaleza se encuentra mejor conservada [23]. En Colombia, el monitoreo de algunas enfermedades transmitidas por vectores a perros de tres ciudades del país demostró una baja prevalencia de D. immitis en estas regiones, recomendando monitoreos y estudios constantes para la colecta de muestras y de datos que determinen si la prevalencia de esta enfermedad es creciente en la región [8]. En los Estados Unidos elaboraron un modelo para medir el riesgo de Dirofilariosis usando algunos parámetros como temperatura, precipitación, presencia de bosques, cobertura de superficie de agua, presencia de diferentes especies de mosquitos, de entre otras; y concluyeron que todas las regiones de los 48 estados más bajos de la Unión presentan algún riesgo para la infección por D. Immitis [24]. También en los Estados Unidos se relató un aumento significativo en la incidencia de D. immitis en perros en los Estados de la región Sureste, con aumento arriba de la media nacional entre 2013 y 2016 [25]. Ya en Canadá relatan una baja incidencia de la enfermedad cuando comparada con la Borreliosis por Borrelia burgdorferi entre los años 2013 y 2014 [26]. En Centroamérica, más específicamente en Nicaragua, su prevalencia en perros fue encontrada baja 1.8%, cuando comparada con E. canis, 62.9%. Por otro lado, en Costa Rica se detectó sueroprevalencia para D. immitis en 4.42% de los caninos y se destaca que estos animales constituyen reservorios para la infección de seres humanos [27,10]. Fuera de tierras continentales, Islas Canarias es considerada área hiperendémica para la Dirofilariosis. Cuatro de las siete islas presentaron alta sueroprevalencia entre sus habitantes (6.2 – 12.7%) para Dirofilariosis pulmonar humana, correspondiendo estas islas también con las más altas prevalencias para Dirofilariosis canina y con condiciones ideales para el desarrollo de sus vectores [28]. Maggi & Krämer 2019 [7] realizaron una revisión completa de la ocurrencia de enfermedades transmitidas por vectores a mascotas en Latinoamérica y relataron la ausencia de registro de D. immitis en La República de Panamá.

 

Las características comerciales del Istmo Interoceánico son de prestación de servicios, con facilidad para transacciones internacionales y transporte de mercancía entre los países. Lo que posibilitaría el tránsito internacional de algún vector o huésped. Por otro lado, el interior panameño, muy turístico, es altamente visitado por extranjeros inmigrantes que buscan tierras calmas para disfrutar de su jubilación, mudándose al país, frecuentemente con sus mascotas. Estudios epidemiológicos descriptivos en viajeros en Estados Unidos y Europa establecen que la Dirofilariosis es una enfermedad parasitaria emergente de perros y humanos, y que existe un riesgo mayor para viajeros de sufrir de esta. Relatan también que el calentamiento global ha extendido los ciclos de transmisión de los mosquitos vectores, la distribución enzoótica y la prevalencia de las microfilariasis caninas hacia regiones antes consideradas no endémicas [12]. Existen evidencias de casos de Dirofilariosis importados de un país a otro [29-30], lo que nos lleva a recomendar que por ser Panamá un país de mucho tránsito de extranjeros y sus mascotas, incluir dentro de los protocolos de vigilancia sanitaria las pruebas de diagnóstico para gusano del corazón o exigirlas a su país de origen.

 

            Es importante destacar que la actividad ejercida por el huésped es fundamental para definir el grado de exposición al riesgo de contraer el parásito. Así, perros usados para cacería tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad, riesgo este que aumenta con el tiempo que el animal practique la actividad [31].

 

            La necropsia de cuatro perros que murieron con fuertes señales clínicos de D. immitis mostró lesiones en todos los órganos causadas debido a desórdenes circulatorios por el parasitismo severo y por la acción tóxica del parásito. Se observaron parásitos adultos inseridos en un gran trombo en la luz del ventrículo derecho constatándose también la dilatación del mismo. Los autores también relataron que la erosión del endotelio vascular de la arteria pulmonar y la proliferación de estructuras con aspecto de pseudovellosidades, son fruto de la acción mecánica de los parásitos en el lumen vascular [32]. La evaluación de los daños causados exclusivamente por D. immitis a los diferentes órganos del canino se torna difícil de realizar en vivo, ya que normalmente el canino doméstico y principalmente el canino doméstico callejero o de rescate, sufre de otras patologías vectoriales transmitidas principalmente por garrapatas como la Erliquiosis, Anaplasmosis, Borreliosis y Babesiosis de entre otras; las que también provocan daños a los diversos tejidos del perro.

 

            Estudios demuestran que D. immitis mantiene una relación de simbiosis con una bacteria del género Wolbachia sp. la cual se sabe es de vital importancia para el nemátodo [33]. Algunos autores cuestionan el grado de participación de la bacteria en la patogénesis de la enfermedad [34-35]. Otros relataron que esta relación (nemátodo-bacteria) debe ser estudiada para entender los mecanismos patológicos que ambos agentes provocan al organismo del huésped [36].

 

            Algunos autores relatan que la Dirofilariosis por D. immitis es una zoonosis emergente que ha sido negligenciada, desatendida y subregistrada en países de América Latina. Otros comentan que es de fundamental importancia la cuantificación de los parámetros entomológicos que afectan el riesgo de transmisión de una enfermedad vectorial a una población de huéspedes sensibles [12,37-38]. Por otro lado, la entidad que traza las directrices del Gusano del Corazón en los Estados Unidos (A.H.S.), responsabiliza a los cambios climáticos y la movilización animal, por el aumento del potencial de infección de la Dirofilariosis. Relatan también que el desarrollo urbanístico de áreas no endémicas y áreas de baja incidencia han provocado la expansión y aumento de la prevalencia de la enfermedad, ya que, de una manera u otra, este comportamiento determina la predisposición al acúmulo de agua, ya sea por el suministro para áreas urbanas o por la incorporación de técnicas agrícolas como la irrigación para los plantíos, lo que provoca la expansión del hábitat de sus vectores [39]. Investigadores recomiendan incluir D. immitis dentro de los diagnósticos diferenciales de patologías respiratorias y nódulos pulmonares en humanos [6,40].

 

            El turismo ha incrementado en las últimas décadas en Panamá. Regiones del interior del país son muy buscados por extranjeros debido a la preservación de sus condiciones naturales, flora y fauna. Esta demanda turística y oportunidad económica ha llevado a la invasión de áreas preservadas por proyectos muchas veces divulgados fuera del país. La República de Panamá presenta condiciones ideales como diversidad de mosquitos, áreas de vegetación preservadas, inmigrantes extranjeros radicados, turismo ecológico, efectos de los cambios climáticos, de entre otras, que nos llevan a concluir que Dirofilaria immitis es un parásito que puede estar muy presente en este país, motivo por el cual recomendamos estudios exhaustivos y esfuerzos multidisciplinares para elucidar el real impacto de este nemátodo y de su simbionte en el territorio nacional, así como políticas de prevención y monitoreo que ayuden a dificultar y controlar la invasión de enfermedades vectoriales al istmo panameño.

 

Recomendaciones y Comentarios.

            Recomendamos políticas de monitoreo de animales importados a través de pruebas que comprueben su negatividad al entrar al país por cualquier frontera y programas de prevención y educación adecuados para la población y sus mascotas.

Conclusiones.

 

            Podemos concluir, a partir de los casos observados, que son necesarios estudios epidemiológicos para Dirofilaria immitis en la República de Panamá para trazar la real prevalencia y patogénesis del nemátodo en este país, la identificación de sus vectores, los daños causados al canino, la prevalencia en animales silvestres y la incidencia de lesiones en humanos, así como estudios que identifiquen la presencia de la Wolbachia sp. en el nemátodo y que aclaren su participación en la patogénesis de la enfermedad.

 

Agradecimientos.

            A mis pacientes por ofrecerme la casuística y experiencia necesarias para la correcta comprensión y ejercicio de la Medicina Veterinaria.

A nuestros amigos de Medical Diagnostics of Chiriquí (MDofChiriquí), Laboratorio de Patología, Dr. Rolando Alvarado Anchisi, Médico Patólogo, Hospital Chiriquí, Chiriquí, Panamá, por la evaluación anatomo-histopatológica.

 

Referencias Bibliográficas.

 

 Traducido por el autor.

Chacón SC, Candanedo PGC (2021) Canine Dirofilariasis in Panama. First Cases Report. Immunochromatography and Necropsy Diagnosis. J Appl Microb Res. Vol:4 Issu:1(07-17). DOI: 10.3619/2581-7566.1000142

 

Video del conversatorio Grabado el 09-06-2021

 

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